Todas mis maratones

Mucho se ha escrito sobre la mítica distancia y no creo que mi humilde aportación vaya a desvelar ningún secreto ni a contar nada que no esté dicho.
Es difícil definir con palabras lo que es la maratón. Está claro que es mucho más que una carrera. Es un cúmulo de sensaciones, de respeto, de miedo, de incertidumbre, de preparación. De saber que, aunque sea la primera o la enésima vez que la corres, nunca logras dominarla. Siempre te queda la duda al pensar ¿te venceré, o serás tú la ganadora?
La mayoría de los corredores, populares o no, quieren correr o han corrido la maratón. Es más, el inicio de muchos en este mundo surge del reto: ¿Podré yo correr la maratón? Se empieza corriendo la de tu ciudad, suponiendo que la haya, y poco a poco te va atrayendo, agarrando con sus largos brazos de los cuales no puedes escapar. El corredor que termina una maratón ya no puede parar. En el mismo momento que acaba una ya empieza a pensar en la siguiente, y en la otra, y en más allá. Como los pistoleros de Texas iban poniendo una muesca más en la culata de su revólver, nosotros coleccionamos y veneramos las medallas conseguidas al finalizar: los trofeos por los que hemos sudado, logrado y nos hacen felices.
Pero, los recuerdos y vivencias que tenemos guardados en la memoria de nuestras maratones son incluso más importantes que las medallas. Esas imágenes, olores, sentimientos, vividos antes o durante la carrera nos acompañarán de por vida. Es una renta impresionante de la que podrás tirar en los momentos difíciles, ya que al hacerlos revivir en un instante de depresión te insuflarán el aire nuevo para poder salir adelante.
He tenido la suerte de correr maratones grandes y pequeñas, rápidas y lentas, llanas y con toboganes, conocidas y desconocidas. De todas guardo gratos recuerdos. Nuestra memoria es muy selectiva, olvidamos lo malo y recordamos lo bueno.
Voy a hacer un repaso de las maratones que he corrido en el extranjero, sin orden ni concierto, según se me vengan a la memoria y sin ninguna prioridad.  En esto de las maratones, a parte de la prueba en sí, influyen mucho las sensaciones que tú hayas tenido en esos determinados momentos.
Comenzaré por la de New York, cuentan que es la más emblemática y dicen también que es la meca del maratoniano. Es una auténtica gozada salir del puente de Verranzano y pasar por todos los barrios de NY finalizando en Central Park.
También me gustó la maratón de Boston, pero fue porque la corrí cuando celebraban su 100ª edición. Éramos más de 45.000 corredores en la prueba maratoniana más antigua de cuantas se celebran.
Rápida es la maratón de Londres, donde me cayó una tromba de agua impresionante sin que a Abel Antón, que fue quien ganó, le cayera ni una gota.
París tiene también una bonita maratón con la salida en los Campos Elíseos y un gran paseo por toda la ciudad de la Luz.
Gratos recuerdos me trae la maratón de Berlín, fundamentalmente por el paso de la puerta de Brandenburgo, símbolo de la reconciliación y no de la ruptura en la ciudad.
La maratón de Rotterdam es famosa por su llano circuito, aunque no hay que olvidar que también mide 42,195 metros, como todas.
La maratón de Praga la recuerdo por su ciudad y no por su recorrido, una tanto feo salvando el paso por el puente de Karlos.
Otra bonita, aunque dura maratón es la Lisboa, con una vuelta por la ciudad y otra por la margen del Tajo. La organización dejaba que desear.
En Italia he corrido la maratón de Roma que pasa por todas las partes enblemáticas de la hermosa ciudad,  y la de Venecia, en la que también se antepone el sitio a la maratón, aunque cuando finalizas y coges el vaporeto para regresar al hotel te crees que has llegado al cielo.
Una maratón exótica es la de Marrakech, con un recorrido plano y una organización excelente, contrariamente de lo que se puede pensar.
Bonitos recuerdos me trae también una maratón pequeñita, la de Wachau, un pueblo cercano a Viena, con un recorrido pintoresco por los viñedos situados en las márgenes del Danubio.
El resto han sido nacionales, bastantes en Madrid incluido el famoso Millenium, un par en Sevilla, y también en Donosti, Toral, Benidorm, Aguilar de Campoo, Ciudad Real, Vitoria, Valtiendas y alguna que me dejaré en el tintero.
Después he corrido en Reijkavyk, isla maravillosa que hay que visitar, Bruselas, Valencia en su 25 aniversario y otra vez la de Madrid, Budapest , Frankfurt y Donostia, Badajoz y posteriormente otra vez la de Sevilla. Después la de Estocolmo y la maratón de Moscú. La maratón clandestina de Buenos Aires, la de Florencia, la de Barcelona, Viena y Zaragoza. Pekín y  Sevilla, la maratón del Mar Muerto en Jordania, la maranalón en Asturias, Helsinki, Valencia, Santiago de Chile, Bilbao. la del Río Boedo en Palencia, la maratón de Zagreb, la primera edición de Las Palmas de Gran Canaria, la maratón de Valencia 2010, la maratón de Madrid 2010, la maratón de Toral de los Vados en León, la maratón do Miño en Orense, la maratón de Castellón y la maratón de Malta. El último MAPOMA y la maratón de Vilnius en Lituania. La grandiosa maratón de Chicago y otra vez la del Boedo, Málaga y la de Costa Dourada en Tarragona. La maratón de Oakland (California) y el Rock’&’Roll madrid Maratón. Una maratón organizada por mi mismo, la I maratón Misteriosa y otra vez la del Boedo., después una maratón en pista, en Membrilla (Cuidad Real), la maratón de la Ribera del Duero (Aranda), Murcia, Castellón, Palencia, A Coruña, Quixote maratón, otra vez la II maratón de la Ribera del Duero,  la maratón clandestina de Lanzarote. la maratón de Cobeña, la de Bratislava, la de Empuries, la de san Fermín en Pamplona y la del Boedo. Luego la de Logroño y la pésima Bilbao night maratón. Después la de Costa de Almería, la Via Verde de Arganda, Ferrara (Italia) y la Via Verde Ojos Negros en Castellón. La maratón de Laredo y el Cuesta maratón, en las Rozas. Después otra en la Via Verde Plazaola, la de Tortosa (Tarragona), Sevilla, Bahía de Cadiz, Zúrich, la maratón en pista de Ceutí (Murcia), la maratón en pista de Jaén y otra vez la maratón del Río Boedo. Con ésta he llegado a la mágica cifra de 105 maratones.
He tenido la suerte de no retirarme nunca, ni en la maratón ni en ninguna distancia. O quizás sea mejor decir que no he sido lo suficientemente valiente como para hacerlo. Pienso que hay que tener mucho coraje para retirarte en una prueba por muy lesionado que vayas.
Respecto a las marcas han sido de todos los colores, aunque me gusta decir que he bajado en 20 maratones de las míticas 3 horas y en algunas me he pasado por segundos
Aunque he corrido en carreras de mayor y menor kilometraje reconozco que la distancia que más me cautiva y para mi ha sido y será siempre la mejor: 42,195 Km.
Reservo unas pocas palabras para la última frase: te quiero maratón y, si puedo, te seguiré corriendo.
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4 respuestas a Todas mis maratones

  1. guadalupe dijo:

    Hola Javier
    Me siento afortunada por encontrar tu blog. Me estoy preparando para correr mi 1er marathon. Soy Lupita. Ahora  estoy en Acapulco, donde nací, vivo en DF y tengo 47 años. Gracias por compartir tu experiencia. Muuuaaaa!  mil gracias

  2. Carlos dijo:

    Javier, encantado. Alguna vez nos cruzamos por chats y demás. A ver si me puedes aconsejar y espero no abusar de tu tiempo.He hecho 11 maratones, la mayoría sobre 3:15 y recupero rápidamente. Hacía una al año y a veces dos (como el año pasado). Ahora he decidido incrementar el número, porque realmente disfruto antes, durante y después de la carrera; planificando, viendo lugares dónde se celebren, etc.A finales de octubre 2008 corrí en Venecia, y en Febrero Valencia. Mi próximo objetivo era Estocolmo. Sin embargo, al comprar unas zapas me han inscrito en el Mapoma. Es más o menos un mes antes que el otro. Puede entrañar riesgo, pero tenemos un club (Triatlón Criptana) donde "encabezo" la sección de carrera a pie y me hace ilusión acompañar a 8 ó 10 personas que correrán uno por primera vez. He pensado en limitarme a hacer los últimos 30 km (como si fuera una tirada larga), pero ya puestos…La cuestión es, ¿cómo ves de factible hacer los dos (y con lo que he metido antes, saldrían 5 en poco más 7 meses, además de una o dos medias al mes? ¿Algún consejillo especial, je? No me obsesiono con marcas, por lo que Madrid podría hacerlo a un ritmo más bajo (pero también son más de 42 km, desde luego). Como ejemplo de recuperación, el sábado después de Valencia, hice hora y media tranquila y no sentí demasiado pesadas las piernas (podía haber seguido a 2 horas, más o menos).Gracias, monstruo. Prometo empezar a introducir comentarios en tu página sobre los maratones que he corrido y los que corra.

  3. Gonzalo dijo:

    Que gran entrada esta, el comienzo describiendo lo que es la maratón es para darlo en los colegios. Este año completaré ahora mi cuarta maratón en 12 meses (2º de Gran canaria), llevo cuatro y sé perfectamente lo que describes. Quiero más muescas.

  4. rojas77545854 dijo:

    Grande Javier, totalmente identificado contigo, yo digo que dejamos un legado intangible a nuestros nietos, y unos momentos imborrables para nuestros recuerdos,

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