Marathon des Sables. Día 7 y 8

1-2.jpgLo que es el cuerpo humano. El día anterior estábamos derrotados y ahora no quedaba nada de ese cansancio. ¡Joer, pero si no me duele nada! Bueno sí, los riñones de llevar la mochila y dormir en el suelo.
Afrontamos con optimismo la etapa maratón de 42,195 km. Julio, Bravo y yo decidimos ir juntos mientras pudiéramos. De hecho la famosa foto nos la hicieron ese día a Bravo y a mi. A Julio un corredor le hizo tropezar y de la mala leche se fue a por todas y aún teniendo los pies como los tenía hizo 3:50 en la etapa. Bravo se quedó y yo seguí a ritmo y con 43º grados hasta el 36. Ahí me pegó un pinchazo en el gemelo que me hizo caminar un par de km, cuando vi la meta se me olvidó todo y volé. Aunque llegué muy tocado. Tardé 4:26 por unos terrenos pedregosos unas veces y arenosos después que te iban dejando baldado. Eso sí unos paisajes muy bonitos con alguna jaima dispersa de bereberes muy humildes y viviendo en condiciones infrahumanas.
Aún no las tenía todas conmigo aunque quedaban sólo los 20 km de la última etapa.
Intentaba descansar pero no podía. Me tomé el último liofilizado de carne con patatas que me supo a gloria bendita. Soñaba con comida todas las noches a partir de la 3ª.
Día 8
Regalamos a unos chiquillos las últimas barritas después de desayunar. Estábamos acampados cerca de un poblado por el que más tarde pasaríamos. Se respiraba en el ambiente del campamento la euforia del último día, pero yo aún no las tenía todas conmigo. Decía a los demás: hasta el rabo todo es toro. Esto se acaba cuando pasemos por la línea de arriveé.
Pensábamos que iba a ser una etapa tranquila pero todo el mundo salió de estampida. Al principio por un terreno arenoso donde  se corría fatal. A mi me costó arrancar. Yo soy diesel y al principio voy muy lento. Poco a poco fui adelantando a gente. Pasamos por múltiples poblados donde los moradores nos miraban con una mezcla de sonrisa y estupefacción. Habían sacado a todos los chiquillos de las escuelas y nos aplaudían y jaleaban al pasar. Se morían de risa al ver a un irlandés que corría con falda a mi lado. Iban pasando los km e iba a 5 el minuto. Más rápido que en todas las etapas. Las piernas me dolían y las uñas más. Me salió la primera ampolla que noté como estalló.
Ya en el 16 empecé a oler a meta. Se me quitaron todos los dolores y apreté. Cuando vi el arco de meta una emoción inmensa se apoderó de todo mi ser. Me fundí en un abrazo con mis compañeros de equipo y de travesía. Mi sueño de muchos años estaba cumplido. Había acabado la marathon des Sables.
Nos dieron un picnic en el que había una lata de caballa que me supo como la mejor de mi vida, regada por tres cocacolas y una fanta con las que redondeé la faena.
Subimos al autocar con 5 kilos menos y unas ampollas más, pero con una cara de felicidad inmensa.
Hicimos una parada técnica para desaguar, cuando subimos el tufo era impresionante. El de 54 individuos que habían pasado una semana entera sin lavarse ni la cara y con la misma ropa día y noche.
En la ducha del hotel estuve media hora y el agua seguía saliendo de color chocolate. Una vez aseados bebimos y bebimos cerveza y comimos y comimos sin parar hasta hartarnos y eso seguimos haciendo al día siguiente y hasta ahora.
He quedado contento con mi puesto. Cada uno sabe de sus propias limitaciones y yo no puedo dar más de si. Felicitaciones a Julio y a Paris y por supuesto agradecer a ARMATEK lo que ha hecho por nosotros.
Y esta ha sido mi aventura.
Un saludo y espero no haberos aburrido.
Javi Sanz
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6 respuestas a Marathon des Sables. Día 7 y 8

  1. Jesús Vicente dijo:

    Enhorabuena Javi, he disfrutado mucho leyendo tu narración. Creo que esta carrera que has hecho debe de ser de las más duras del planeta, hay que ser muy fuerte para meterse en algo así.
    Pienso que siempre hay que tener sueños y retos como este para mantenernos vivos, para probarnos, para buscar nuestro límite. Pienso que nunca haré esta carrera porque me supera psicológicamente hablando, pero también sueño con hacer cosas así. En mi caso, mi reto se llama Ultratrail del Montblanc, 158 kilómetros en 45 horas con 8500 metros de subida.
    Bueno Javi, desde aquí quiero mandarte ánimos por el problema que estás viviendo y comentas en el foro. Todo tiene solución y más en alguien con un potencial como el tuyo.
     
    Un abrazo.

  2. Unknown dijo:

    Joder Javi, que emocionante ha sido leer tus crónicas de Sables; me dan ganas de apuntarme. Enhorabuena por acabarla, debe haber sido durísimo, eres un monstruo.

  3. jose dijo:

    Hola javi, enhorabuena…..se me ponian los bellos de punta a la vez q me emocionaba cuando leia tus relatos de esta carrera tan dura y bella q debe de ser. Eres un tio con un par.
    EL próximo año me gustaria hacer la sables, es un reto q me he planteado…..
     
    Salu2 campeón.
     

  4. Jeronimo dijo:

    Me he emociado leyendo el relato de estos dias en el Marathon des Sables, enhorabuena Javi

    Me parece increible acabar con esas temperaturas, arena y cansancio acumulado..
    No sé. me he quedado sin palabras quizás soñando con esos paisajes.
    Enhorabueba (con varios años de retraso) y un abrazo

  5. pacaro30 dijo:

    Me he alegrado de recordar esa gran experiencia.
    Te debo una y bien gorda por la oportunidad que me diste de participar en ese gran evento.
    Pasan los años pero me acuerdo de ello y espero en breve agradecertelo.
    Saludos campeón!

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