Maratón de Marrakech

Esta ha sido mi 32ª maratón.
Intentaré, como siempre que se puede, describir la maratón con una sola palabra: Maravillosa.
Marrakech es una ciudad impresionante. El sur de Marruecos está más mimado que el norte y eso se nota. Muchos espacios abiertos, jardines y parques. El islam muy presente en la cultura y sus habitantes. Lo que más llama la atención de Marrakech es su famosa plaza de Jemaa Fna. Te puedes tirar horas en ella y el tiempo parece que se detiene. El bullcicio de la gente, los encantadores de serpientes, los sacamuelas, grupos musicales bereberes, mujeres haciendo tatuajes con henna. Decenas de chiringuitos donde se puede comer casi te todo (incluso cabezas de vaca, patas de vaca,…), y beber su delicioso té verde con menta y hierbabuena , zumos de naranja. Te traes la retina repleta de imágenes inolvidables.
Hablemos de la maratón. La cena de la pasta fue flojita al igual que la feria, pero todo quedó olvidado por lo maravilloso de la maratón. Con una organización que, aunque pueda pensarse lo contrario, fue casi perfecta. El único pero es que no estaban marcados los km y la referencia era de 2,5 en 2,5.
Salimos juntos los corredores de la media con los de la entera. No te puedes imaginar la indumentaria de la mayoría: chanclas, zapatillas de playa, bermudas, chandall de los años 80. Por supuesto todas las zapas de marca: Nique, abibas, Filla,… Pero eso no les impide correr como auténticas gacelas. Chavalines que no pasaban de los trece corriendo a tu lado. Un maremagnum colorido y festivo con una sonrisa de oreja a oreja.
En un momento dado nos separemos de los corredores de la media y quedamos cuatro gatos, después nos volvimos a unir y éramos cientos. En el 18 ya nos quedamos solos del todo. El  recorrido magnífico. Totalmente plano. Pasando por palmerales como los de las mil y una noches. Barrios muy humildes donde la gente animaba muchísimo con su “ihala”.  Y en contraste otros barrios con unas mansiones impresionantes y vigilantes jurados en la puerta. Los niños nos perseguían para que les diéramos la botella de agua semivacia, llegando a hacer sprint espectaculares para poder cogerla. Una luz que lo inundaba todo, en un día de sol con fresco al principio y calorcillo al final.
La meta muy bien organizada. El agua no faltaba en ningún puesto, ni los dátiles o las naranjas.
Mi amigo Forestus y yo viajamos con NOMASFRONTERAS.COM y hemos estado encantados por su buen hacer. Venían con nosotros reporteros del Runner, donde sacaran en breve un reportaje. Allí nos encontramos con otros amigos tangerinos con los que habíamos quedado.
Los hidratos se redujeron a varios cus-cus de los que hacen época y la hidratación fue a base de té.
Respecto a mi maratón quedé contento, aunque tuve un problemilla, me despisté y cuando me quise dar cuenta llegué tarde y ya habían dado la salida. Por mi reloj hice 2:59:58 y oficial marcó 3:01:04. Pero con ese tiempo y los pocos corredores que llegaron a meta entré en el puesto 95. La gente corría.
En definitiva, maratón muy aconsejable.
Un saludo
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